A lo largo de la historia han existido problemáticas psicológicas que la cultura popular iba interpretando y tratando como buenamente podía y le daba a entender su momento histórico-social.
Estas dificultades, categorizadas como "problemas del alma" y hasta hace bien poco "problemas de los nervios", iban encontrando su tratamiento en purgas religiosas, chamánicas, o ciertas prácticas de la medicina decimonónica, a través de las cuales los aquejantes iban "liberando el mal" y encontrando "la cura". Esto que exponemos aquí y puede resultar arcaico, sigue considerándose en la actualidad por ciertos lugares del mundo y grupos de la sociedad.
Si bien la psicoterapia, en su etimología significa: psikhé, alma; therapeia, curación, curación del alma, podemos reconocer en estos inicios por comprender y aliviar las dificultades psicológicas, su origen.
Pero no debemos de confundir "lo psicoterapéutico" con la psicoterapia. Psicoterapéutico puede resultar un paseo por el parque, o una charla con un amigo; acudir a un partido de fútbol o al teatro también puede resultar psicoterapéutico. La psicoterapia es otra cosa. La psicoterapia consiste en la creación de unas condiciones clínicas y científicas, para que pueda darse un trabajo controlado en la dirección de un objetivo real, duradero y reconocible en el paciente.
Este fue el salto de las prácticas silvestres psicoterapéuticas a la psicoterapia clínica. El descubrimiento del funcionamiento del cerebro y la mente humana; la comprensión más compleja y rica de la conducta y los mecanismos que la motivan, llevaron al establecimiento de técnicas con las que trabajar las dificultades que antes se intentaban atajar con palos de ciego.
Desde la psiconeurología, la psiquiatría y la psicología clínica, fueron perfilándose diferentes métodos de trabajo basados en los avances del conocimiento del funcionamiento psicológico humano. De ello resulta y nosotros nos hacemos cargo, una perspectiva integral basada en años de estudio y aplicación.
Comprendido esto, la psicoterapia la entendemos como un proceso a través del cual se escucha a la persona para ir conociendo cómo es y como funciona; se analiza junto a ella las dificultades para comprender su funcionamiento y su razón; y se van ganando herramientas a través de la relación psicoterapéutica y el conocimiento de uno mismo. En este proceso la persona gana conocimiento, consistencia y poder sobre su dificultad. En última instancia, gana libertad y consigue sobreponerse.
Por ello, el objetivo de una psicoterapia también define el proceso que es: la persona ha de terminar con una serie de herramientas, fruto de su conocimiento y el aprendizaje, con el que pueda enfrentarse al resto de dificultades que traerá consigo la vida.
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